Vacaciones de invierno: las claves para evitar enfermedades respiratorias y no arruinar el receso

¿Sabías que un simple descuido puede arruinar tus vacaciones de invierno? Los especialistas revelan las medidas que pocos conocen para evitar contagios.

InfoTucumán · 20/07/2026 · 3 min de lectura
Vacaciones de invierno: las claves para evitar enfermedades respiratorias y no arruinar el receso

Vacaciones de invierno: las claves para evitar enfermedades respiratorias y no arruinar el receso

Llegan las vacaciones de invierno y con ellas, el temido aumento de gripes, bronquiolitis y neumonías. Los especialistas lanzan una alerta: tener las vacunas al día es la mejor defensa para disfrutar del receso sin sobresaltos. Según el Ministerio de Salud, tanto chicos como grandes deben cumplir con el Calendario Nacional de Vacunación.

¿Qué vacunas son clave para los más chicos?

Para los niños de 6 a 24 meses y de 24 meses a 8 años con factores de riesgo que se vacunan por primera vez contra la gripe, se requieren dos dosis separadas por cuatro semanas. Si ya recibieron dos dosis antes, solo necesitan la dosis anual. En tanto, el personal de salud, los mayores de 65 años, las embarazadas y las puérperas (hasta 10 días después del parto, si no se vacunaron durante el embarazo) deben aplicarse una dosis anual.

Neumococo: ¿quiénes deben vacunarse?

La vacuna contra el neumococo está indicada para niños a los 2, 4 y 12 meses de vida; adultos mayores de 65 años; y personas de 5 a 64 años con alteraciones inmunológicas o enfermedades crónicas (respiratorias, cardíacas, hepáticas, diabetes, entre otras).

Coqueluche: el calendario completo

Para proteger contra la tos convulsa, las vacunas varían según la edad. La quíntuple se aplica a los 2, 4 y 6 meses, con un refuerzo entre los 15 y 18 meses. La triple bacteriana celular es una dosis para niños que cumplen 5 años este año; la triple bacteriana acelular, para los que cumplen 11 años. Además, se recomienda una dosis en cada embarazo después de la semana 20, y una dosis para el personal de salud que asista a menores de 12 meses, con revacunación cada 5 años.

Más allá de las vacunas: hábitos que salvan

Los expertos insisten en medidas simples pero efectivas: lavarse las manos con agua y jabón o alcohol gel al volver de la calle, antes de cocinar y después de ir al baño; ventilar todos los ambientes a diario, incluso en días fríos; cubrirse la boca al toser o estornudar con un pañuelo descartable o el pliegue del codo; y no compartir objetos personales como mate, vasos o cubiertos.

¿Qué hacer si aparecen síntomas?

Ante fiebre o malestar que dificulte las actividades habituales, lo primordial es quedarse en casa y evitar el contacto con otras personas hasta sentirse mejor y que hayan pasado al menos 24 horas sin fiebre. Si se convive con personas vulnerables, se debe extremar el cuidado: evitar el contacto durante al menos 5 días desde el inicio de síntomas y usar barbijo, ventilar y lavarse las manos hasta el día 10. Nada de automedicarse ni usar remedios caseros, especialmente en niños, ya que puede enmascarar un diagnóstico o provocar intoxicaciones.

También es clave limpiar las superficies en contacto con enfermos con agua y detergente o alcohol al 70%. Y ojo con la calefacción: los braseros y estufas a leña deben encenderse y apagarse fuera de casa; no usar el horno ni las hornallas para calefaccionar; no poner recipientes con agua sobre fuentes de calor (la humedad favorece los hongos); no quemar plásticos, goma o metales; y mantener los ambientes libres de humo de tabaco. Si los síntomas empeoran o persisten, hay que consultar al médico.

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