Una mamá y su bebé de 17 días se bautizaron juntos en el Hospital Avellaneda: la historia que emociona
¿Sabías que una mamá y su bebé pueden bautizarse juntos en un hospital? Conocé la emotiva historia de Dulia y Tayel, donde médicos y enfermeros se convirtieron en familia.
Una mamá y su bebé de 17 días se bautizaron juntos en el Hospital Avellaneda: la historia que emociona
Dulia Flores Valleriano llegó desde La Bollada con un embarazo de alto riesgo y el temor del desarraigo. Tras meses de internación y contención, ella y su pequeño Tayel José Marzáubic recibieron el bautismo en la capilla del hospital. Lo que empezó como una atención médica se convirtió en una nueva familia para esta joven madre.
La ceremonia se realizó el pasado 27 de julio en la capilla del Hospital Avellaneda. Allí, Dulia y su hijo de apenas 17 días compartieron la misma pila bautismal. El capellán del hospital, padre Ricardo Acevedo, ofició el sacramento acompañado por la doctora Giselle Núñez.
Un embarazo de alto riesgo y un deseo postergado
Dulia ingresó al hospital a fines de mayo con un embarazo de alto riesgo. Tras el alta, continuó alojada en Casa Clarita hasta el parto. Tayel nació por cesárea pesando 4,200 kilogramos y midiendo 53 centímetros.
La joven confesó que en su pueblo natal, La Bollada, no siempre hay un sacerdote disponible, por lo que su propio bautismo había quedado pendiente. Al expresar su deseo durante la internación, el equipo del hospital comenzó la preparación catequística.
“Ella pidió dar un pasito en su camino de fe y hoy pudimos concretarlo. En el hospital siempre buscamos brindar una atención integral, sin olvidar la dimensión espiritual de las personas”, señaló el padre Acevedo.
Padrinos de corazón: el equipo de enfermería
Dulia eligió como padrinos de su hijo a miembros del equipo de enfermería. “Nos hemos encariñado bastante. No solo son grandes profesionales, sino que te hacen sentir parte de su familia”, manifestó emocionada.
La licenciada Carla Dávila, jefa del Servicio de Internación Conjunta y Embarazo de Riesgo, recordó: “Recibimos a Dulia con mucha angustia. Venía desde muy lejos, desarraigada y atravesando un embarazo complejo. Hoy verla junto a su hijo viviendo este momento tan importante nos llena de felicidad”.
Más que salud: una nueva familia
Luis Flores, de Casa Clarita, destacó: “En nuestra institución no solo cuidamos la salud física, también acompañamos desde lo humano y lo espiritual. Llegó con miedo, muy lejos de su familia, y hoy sentimos que ella ya forma parte de la nuestra”.
Dulia, por su parte, cerró con una sonrisa: “Estoy muy feliz por este día. Fue una experiencia muy hermosa y muy esperada. A pesar de las preocupaciones, gracias a Dios todo salió bien”.
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