Un ojo argentino en el mar: el satélite que promete revelar secretos ocultos de nuestras costas

¿Sabías que Argentina está a punto de lanzar un satélite que verá lo que otros no pueden? Conoce todos los detalles del SABIA-Mar y cómo revolucionará la vigilancia de nuestros mares.

InfoTucumán · 20/07/2026 · 4 min de lectura
Un ojo argentino en el mar: el satélite que promete revelar secretos ocultos de nuestras costas

Un ojo argentino en el mar: el satélite que promete revelar secretos ocultos de nuestras costas

La CONAE anunció que el satélite SABIA-Mar, diseñado para observar el Mar Argentino y sus recursos, ya está en su etapa final de pruebas en Bariloche. Este dispositivo nacional permitirá medir el color del océano con una precisión inédita, algo que hasta ahora solo se lograba con tecnología extranjera.

El SABIA-Mar (Satélite de Aplicaciones Basadas en la Información Ambiental del Mar) se encuentra en las instalaciones de INVAP, en Bariloche, donde se realizan los últimos ensayos de integración. Una vez en órbita, podrá obtener datos propios sobre productividad marina, recursos pesqueros, calidad del agua y hasta detectar embarcaciones.

¿Qué podrá ver este satélite que otros no?

Martín Álvarez, jefe de Proyecto de la Misión SABIA-Mar de la CONAE, explicó a TN Tecno: “El SABIA-Mar es un satélite que permite medir el color del mar a partir de la energía emergente de la superficie marina. En la actualidad, otros satélites que no son argentinos, tienen una resolución mucho menor a la que va a tener o tiene nuestro dispositivo”.

Las cámaras ópticas medirán el color del mar para calcular la concentración de clorofila-a, indicador de fitoplancton y productividad primaria. Esto servirá para estudiar recursos pesqueros, acuicultura, calidad del agua y navegación. Además, podrá detectar floraciones algales nocivas (marea roja) que afectan la fauna marina y el consumo de moluscos.

Una cámara nocturna para cazar barcos ilegales

El satélite cuenta con una cámara de alta sensibilidad que capta luces en el mar durante la noche. Esto permitirá localizar embarcaciones, analizar patrones de pesca y complementar la vigilancia de la Zona Económica Exclusiva Argentina. Podrá detectar barcos con o sin el Sistema de Identificación Automática (AIS) activado, lo que ayuda a combatir la pesca ilegal.

El desarrollo de las cámaras ópticas fue el mayor desafío técnico. “El mayor desafío tecnológico que enfrentó el proyecto, yo creo que, sin duda, fueron las dos cámaras principales: la VIS-NIR y la NIR-SWIR”, sostuvo Álvarez. Por primera vez en Argentina, se fabricaron y calibraron instrumentos de esa complejidad.

Tecnología 100% nacional

SABIA-Mar incorpora una computadora de vuelo y un módulo de potencia diseñados por INVAP, ambos de fabricación nacional y usados por primera vez en el espacio. También lleva el receptor AGR-T, creado por la Universidad Nacional de La Plata, que determinará la posición y velocidad del satélite. Es la primera vez que un receptor de posicionamiento global argentino vuela en un satélite de observación.

La misión incluye mecanismos de autenticación y encriptación para proteger el software de vuelo de intervenciones no autorizadas.

Pruebas extremas antes del lanzamiento

Entre mediados de agosto y fines de 2026, el satélite será sometido a temperaturas extremas y fuertes vibraciones que simulan el despegue y la órbita. “Es un momento en el que al satélite se lo estresa y se lo somete a condiciones similares a las que va a sufrir durante el lanzamiento y en órbita”, explicó Álvarez. Las pruebas verificarán que todos los sistemas sigan funcionando.

El lanzamiento está previsto para el primer semestre de 2027, con una ventana entre abril y mayo. La contratación del servicio se tramita mediante licitación pública internacional en COMPR.AR.

Una vez operativo, SABIA-Mar dará cerca de 14 vueltas diarias a la Tierra y pasará unas seis veces por día sobre el Mar Argentino, aumentando la información disponible para investigadores y sectores productivos.

Un legado para futuras misiones

La CONAE lidera el proyecto, INVAP es la contratista principal y VENG aporta telecomando y operaciones. “Espero que, en futuras misiones, podamos usar de manera recurrente todos estos desarrollos que hemos hecho”, afirmó Álvarez. La experiencia fortalece las capacidades nacionales en ingeniería satelital, óptica, electrónica y procesamiento de datos.

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