Semifinal Mundial: el clásico que despierta pasiones y la chance de Messi para agrandar su historia
Semifinal Argentina vs. Inglaterra: ¿puede Messi igualar la hazaña de Maradona en el 86? La historia, las heridas de Malvinas y el fútbol se cruzan en el duelo más esperado del Mundial.
Semifinal Mundial: el clásico que despierta pasiones y la chance de Messi para agrandar su historia
“Es un partido de fútbol. No hay más que eso. No confundamos”, disparó Scaloni tras eliminar a Suiza. Pero Argentina e Inglaterra en una semifinal mundialista nunca es solo eso: historia, política, y la leyenda de Messi se cruzan en el duelo más esperado.
El técnico intentó bajar el voltaje, pero el contexto lo supera. Una semifinal entre dos potencias del fútbol, con el mejor de todos en la cancha, y un historial de 75 años que incluye la Guerra de Malvinas. Julián Álvarez lo resumió así: “Se viene un partidazo. Con todo el chimichurri que tiene”.
¿Fútbol o sentimiento nacional?
El fútbol paraliza ciudades. En un bar, tres de cuatro mesas hablan del partido. Las mayores movilizaciones argentinas ocurrieron tras los títulos mundiales. Pero cuando el rival es Inglaterra, se suma Malvinas. En el 86, a solo cuatro años de la guerra, los jugadores sentían ese peso extra. Hoy, 40 años después, la sociedad debería haber aprendido.
Sin embargo, las canciones de aliento siguen mencionando a los “pibes de Malvinas”. Y en los canales de noticias se habla más del contexto que de táctica. Scaloni pide foco, pero el ruido externo es inevitable.
Messi, sin cuentas pendientes
A sus 39 años, Messi no tiene nada que demostrar. Su liderazgo y sus actuaciones en este Mundial son antinaturales para su edad. “Si Argentina está en semis es por él”, afirman. En el 86, Diego Maradona se consagró ante Inglaterra. Ahora, Leo puede escribir otro capítulo, pero sin la presión de compararse.
El partido de hoy no es el de México 86. Las circunstancias son distintas. La herida de Malvinas está más cerrada, aunque el sentimiento nacionalista sigue latente. Veteranos y familiares de caídos piden no mezclar: “El deporte no es la guerra”.
Antecedentes que marcaron un clásico
Desde 1951, cuando Miguel Rugilo se ganó el apodo de “León de Wembley”, hasta el “Gol Imposible” de Ernesto Grillo en 1953, cada duelo tuvo su héroe. En 1977, en la Bombonera, el himno inglés fue silbado atronadoramente, mientras que una semana después el mismo himno fue aplaudido ante Escocia. La diferencia: el rival era Inglaterra.
En el 86 llegó el partido bisagra: la Mano de Dios y el Gol del Siglo. Luego, victorias y derrotas en 98 y 2002. Juan Sebastián Verón, figura en el 98 contra los ingleses, fue tratado de traidor tras el 2002. La memoria selectiva es cruel.
Hoy, jugadores argentinos viven en Inglaterra, tienen hijos ingleses. La madre de Alexis Mac Allister confesó que no canta “el que no salta es un inglés” porque su nieta nació allí. La esposa de Enzo Fernández pidió lo mismo. Y recibieron ataques en redes.
Juan Pablo Varsky lo definió: “Es el mejor partido que este deporte puede ofrecer. Un regalo de la vida”. Ojalá que el fútbol gane y que la Scaloneta y Messi sigan agrandando su leyenda.
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