Pirotecnia en Navidad: 11 niños tucumanos atendidos en el Hospital del Niño, pero hay una buena noticia
Once niños fueron atendidos en el Hospital del Niño de Tucumán por pirotecnia en Navidad. La buena noticia: los casos graves vienen en descenso desde hace tres años, según la guardia.
La guardia del principal centro pediátrico de la provincia atendió a once menores por lesiones con cohetes durante la Nochebuena. La cifra, sin embargo, marca un descenso alentador respecto a años anteriores y no se registraron casos de extrema gravedad. La tendencia a la baja en accidentes graves es una señal positiva para las familias tucumanas.
De los once pacientes que llegaron a la emergencia, diez recibieron el alta médica el mismo 25 de diciembre. Solo un niño debió permanecer internado para ser evaluado por un especialista en oftalmología, tras sufrir una afección en un ojo.
Una tendencia que mejora
La doctora Nora Aráoz, médica pediatra y coordinadora del Servicio de Emergencias del Hospital del Niño, confirmó a LA GACETA que las lesiones por pirotecnia “se mantienen estables, con una tendencia a la baja”. La profesional calificó esta reducción como “algo positivo para la población”.
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Aráoz recordó que en navidades pasadas el hospital llegó a tratar casos mucho más severos, que incluso terminaban en amputaciones de dedos. “En los últimos tres años, ese tipo de situaciones viene en descenso”, afirmó con esperanza.
Según la experiencia de la guardia, los accidentes suelen concentrarse en niños y niñas de entre ocho y doce años. Las celebraciones familiares, como la cena de Nochebuena, son el momento crítico donde ocurren la mayoría de estos incidentes.
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Las zonas del cuerpo más afectadas
Las heridas causadas por la manipulación de pirotecnia afectan predominantemente las manos, el rostro y los ojos. Dependiendo de su gravedad, pueden dejar secuelas permanentes o requerir complejas cirugías reconstructivas.
“En los casos atendidos esta Navidad no hubo lesiones de ese tipo, aunque siempre existe el riesgo de cuadros moderados o severos”, aclaró la doctora Aráoz. El hospital mantiene su protocolo de atención activo durante todo el año, ya que estos accidentes también se producen en eventos deportivos u otras festividades.
“Siempre estamos preparados para recibir pacientes con quemaduras por pirotecnia o por accidentes del hogar”, explicó la coordinadora. La primera evaluación en guardia es crucial para determinar la gravedad y la necesidad de interconsultas con otros especialistas o una intervención quirúrgica inmediata.
Recomendaciones clave para prevenir
Las autoridades del Hospital del Niño Jesús reiteraron el llamado a evitar que los menores manipulen pirotecnia. Esta sigue siendo la principal medida de prevención. “Los niños pequeños deben estar siempre bajo la supervisión de un adulto y, de ser posible, que sea el propio adulto quien manipule estos elementos”, sostuvo Aráoz.
La médica también alertó sobre otro riesgo: la falta de control en la fabricación y venta. Advirtió que muchos cohetes no respetan las normas de seguridad, lo que incrementa el peligro de que detonen en la mano y provoquen lesiones graves, amputaciones o heridas faciales.
Finalmente, la profesional remarcó un beneficio colectivo de reducir el uso de pirotecnia: proteger a personas sensibles a los estruendos. Esto incluye a pacientes con trastornos del espectro autista (TEA), para quienes los ruidos fuertes generan altos niveles de estrés y ansiedad.
La producción periodística de la información original estuvo a cargo de Andrea Estefanía Andrada.
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