“No es lo mismo vender un libro que un zapallito”: la advertencia de un librero tucumano que preocupa a todo el sector

Juan Manuel Frangoulis, de la librería El Griego, advierte sobre los riesgos de derogar las leyes que protegen al libro. ¿Qué pasó en Inglaterra cuando hicieron lo mismo?

InfoTucumán · 27/07/2026 · 3 min de lectura
“No es lo mismo vender un libro que un zapallito”: la advertencia de un librero tucumano que preocupa a todo el sector

“No es lo mismo vender un libro que un zapallito”: la advertencia de un librero tucumano que preocupa a todo el sector

La desregulación del mercado editorial que impulsa el Gobierno Nacional tiene en alerta a los libreros independientes. Juan Manuel Frangoulis, de la emblemática librería El Griego, pasó por FM La Tucumana 95.9 y lanzó una advertencia que duele: “No es lo mismo vender un libro que un zapallito”. El referente cultural defendió las leyes que protegen al libro como un “resguardo de la identidad nacional” y alertó sobre el cierre masivo de librerías si se avanza con la desregulación.

¿Qué peligro corre el libro en Argentina?

Frangoulis explicó que las leyes 25.446 y 25.542 no son un capricho comercial, sino una protección cultural. El sistema actual fija un precio de venta al público (PvP) que determina el editor, evitando que grandes cadenas o plataformas hundan a las librerías de barrio con competencia desleal. “Yo, librería, no le pongo los precios a los libros, se los pone el editor… Es el mismo precio para cualquier librería”, detalló.

“No se establece una posición dominante en el mercado a partir de las estructuras económicas”, agregó el librero, comparando el mecanismo con lo que ocurría antes con los cigarrillos o los cospeles.

El caso británico: un espejo que asusta

Para graficar el riesgo, Frangoulis citó lo que pasó en Inglaterra tras derogar una ley similar en 1997. “Grandes plataformas dijeron: ‘El libro a mí me significa el 0,05% de las ventas… pero me fideliza público, entonces le bajo el precio incluso abajo del costo, fundo a la competencia y le anexo bienes complementarios’”.

El resultado fue lapidario: “La mitad de las librerías independientes en 5 años había cerrado”. Y con ellas, advirtió, desaparecen “el espacio para escritores tucumanos y escritoras tucumanas, el espacio de encuentro, los clubes de lectura”.

¿Por qué atacan al libro?

Consultado sobre las motivaciones del Gobierno, el entrevistado fue contundente: “No me sorprende que las ultra-derechas de nuestra historia… quieran que no accedas a determinados bienes culturales, porque las artes en general son quizás el último refugio que tenemos de humanidad”.

Para Frangoulis, el empobrecimiento del lenguaje limita la capacidad de protesta. “Si vos tenés menos palabras, tenés menos posibilidad de decir aquello que te molesta”. Además, recordó que la ciencia avala el papel: “La lectura física en papel está demostrado que activa otros lugares del cerebro… hace que tu capacidad de razonar se desarrolle de otra forma”.

El llamado a rescatar la humanidad

Finalmente, el librero reflexionó sobre la paradoja digital: en los países más avanzados “han vuelto al papel en las escuelas, han vuelto al pizarrón”. Y cerró con una frase que invita a pensar: “No se puede digitalizar todo. No se puede besar, no se puede hacer el amor, no se puede abrazar, no se puede llorar al hombro del iPhone. Esos refugios de humanidad los tenemos que rescatar”.

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