El dato que preocupa a los padres tucumanos: más del 60% de los niños de 8 años ya tiene celular propio
¿Sabías que 6 de cada 10 niños de 8 años en Tucumán ya tienen celular propio? El dato, que supera el promedio nacional, enciende las alarmas sobre el uso de pantallas en la infancia. ¿Qué dice la ciencia sobre prohibirlos en la escuela?
El dato que preocupa a los padres tucumanos: más del 60% de los niños de 8 años ya tiene celular propio
Un estudio reveló que el 63% de los alumnos de tercer grado en Tucumán posee un teléfono móvil personal, superando el promedio nacional del 58,6%. La cifra ubica a la provincia segunda en el NOA, solo detrás de Catamarca (67%).
El informe, titulado "Celulares: ¿Prohibir o no prohibir?", fue elaborado por Andrea Goldin (CONICET y Universidad Torcuato Di Tella), junto a Martín Nistal y Tomás Besada, de Argentinos por la Educación. No solo mide el acceso infantil a dispositivos, sino que analiza la evidencia científica sobre restricciones escolares y compara regulaciones en distintas provincias y países.
¿Cuántos niños no tienen acceso a un celular?
Si se consideran los dispositivos compartidos en el hogar, el acceso es aún mayor. A nivel nacional, un 23% adicional de los alumnos de tercer grado usa el celular de sus padres o familiares. Así, apenas el 18% de los niños de ocho años no tiene acceso a un teléfono móvil.
El estudio también revisó investigaciones internacionales sobre el impacto de prohibir los celulares en las escuelas. La conclusión principal es que las restricciones reducen el uso y las distracciones, especialmente cuando los estudiantes no pueden acceder físicamente a los dispositivos durante la jornada escolar.
Sin embargo, los autores advierten que la evidencia aún no permite afirmar de manera concluyente que esas prohibiciones mejoren el rendimiento académico. Algunos estudios detectaron avances moderados, sobre todo en estudiantes con bajo desempeño, pero otros no hallaron diferencias significativas incluso con restricciones estrictas.
Además, eliminar el celular como fuente de distracción no garantiza la concentración: los alumnos pueden reemplazarlo por otras conductas ajenas al aprendizaje.
¿Qué pasa en el mundo?
La regulación del uso de celulares se expande globalmente. Según datos de la UNESCO citados en el estudio, la proporción de países con algún tipo de restricción pasó de menos del 25% en 2023 a cerca del 60% en 2026.
Las modalidades varían: Francia, Países Bajos y Chile adoptaron prohibiciones generales; Brasil, Finlandia y Dinamarca permiten el uso solo con fines pedagógicos y bajo supervisión; en el Reino Unido, cada escuela fija sus propias normas.
Los especialistas sostienen que el principal desafío no es solo restringir, sino enseñar a usar los dispositivos de manera responsable. La discusión debe centrarse en el rol de las nuevas tecnologías en la educación, no solo en prohibir o permitir.
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