Científicos descubren el cable que se corta en el intestino cuando el estrés frena la digestión

Un estudio de Harvard revela la molécula que se desactiva con el estrés y frena la digestión. ¿Podría ser la clave para un nuevo tratamiento?

InfoTucumán · 24/07/2026 · 2 min de lectura
Científicos descubren el cable que se corta en el intestino cuando el estrés frena la digestión

Científicos descubren el cable que se corta en el intestino cuando el estrés frena la digestión

Un equipo de Harvard identificó la molécula clave que se desactiva con el estrés y paraliza el movimiento intestinal. El hallazgo abre la puerta a nuevos tratamientos para el estreñimiento crónico que afecta a millones.

¿Qué pasa adentro cuando los nervios cierran la panza?

El intestino posee una red neuronal propia, conocida como "el segundo cerebro", que puede gestionar la digestión de forma autónoma. Sin embargo, cuando el cuerpo libera hormonas del estrés, esa comunicación interna se interrumpe.

El estudio del Beth Israel Deaconess Medical Center, afiliado a Harvard, reveló que el estrés corta la señal química entre las células intestinales. El mensajero afectado es el BDNF, una sustancia que funciona como una llave para mantener el tránsito activo. Sin ella, todo se enlentece.

"Este estudio identifica la biología básica que explica por qué el estrés ralentiza el tránsito intestinal", explicó Srinivas N. Puttapaka, investigador de Harvard. "Crea una plataforma para generar y probar nuevas terapias contra el estreñimiento asociado al estrés".

Un problema que afecta a 12 de cada 100 argentinos

El síndrome de intestino irritable con constipación es uno de los trastornos digestivos más frecuentes en el país. Según estudios locales, casi 12 de cada 100 personas lo padecen. Muchos ya sabían que los nervios empeoran los síntomas, pero ahora la ciencia explica por qué.

Subhash Kulkarni, investigador principal, afirmó: "Demostramos que TrkB es una diana terapéutica importante para mejorar la motilidad gastrointestinal en pacientes con trastornos intestino-cerebro como el SII-E". En otras palabras, encontraron el punto exacto donde podría actuar un futuro medicamento.

¿Hay tratamiento a la vista?

En el laboratorio, los científicos lograron reactivar el mecanismo con una sustancia que estimula la vía afectada, restaurando el movimiento intestinal. Aunque falta tiempo para que se convierta en una pastilla, el camino quedó trazado.

Por ahora, las recomendaciones siguen siendo las mismas: manejar el estrés, hidratarse, consumir fibra y hacer actividad física. Pero al menos, ya no es un misterio por qué los nervios se sienten también en la panza.

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